Esto fue mucho más intenso. En el campeonato mundial tu vuelas tres o cuatro horas, un día sí y un día no. Esta carrera es 24 horas al día, ¡muy fuerte!”, dijo Alex Hofer ganador del Red Bull X-Alps 2005 y del Campeonato Mundial de Parapente en 2003.
Esta es la historia...
Hace cuatro noches el ganador de la carrera Alex Hofer, de Suiza, pasó una larga, fría y húmeda noche en lo alto de los Alpes cubierto sólo con su parapente para protegerse de las tormentas. “Ese es el espíritu del X-Alps –lo que un ser humano puede hacer en la naturaleza, sólo, consigo mismo y el mínimo de equipos”, dice Hannes Arch, quien organizó el Red Bull X-Alps 2005.
Competidores de 13 países diferentes lanzaron sus parapentes de un glaciar a 3000 metros de distancia de Ramstein en Dachstein el primero de agosto, luego compitieron a lo largo de Austria, sobre el Zugspitze en Alemania y, alrededor del Mt. Blanc en Francia. Todo esto antes de aterrizar finalmente en Mónaco después de más de 800 kilómetros de carrera contínua. Los atletas en el Red Bull X-Alps cubrieron por completo el recorrido contando sólo con sus propias fuerzas. A estos atletas solamente se les permite volar sus parapentes, o caminar con sus parapentes. Nada de teleféricos o trenes, sólo correr y volar. Los competidores volaron o corrieron aproximádamente más de un maratón cada noche, y dieron lo mejor de sí para volar lejos cada día.
No hay distintos niveles ni días de descanso en el X-Alps, sólo una competencia continua a través de las montañas más salvajes de Europa. Después de 12 días, 1 hora y 20 minutos de competencia brutal, Alex Hofer, un suizo, fue el primero en aterrizar en Mónaco. A las 10:20, sólo minutos antes del cierre de tiempo oficial, Helmut Eichholzer, un austriaco de 29 años, aterrizó en Mónaco logrando el cuarto lugar. Helmut ya casi no podía caminar los últimos metros hasta la cima del Monte Gros, ubicado sobre Mónaco –“ ¡tenía ampollas sobre mis ampollas!”, declaró el atleta. Helmut había renunciado a su anterior empleo a principios de este año para entrenarse a tiempo completo para el X-Alps. A cada atleta se le permite un acompañante, alguien que los ayude con la navegación, comida y motivación psicológica durante las 20 horas promedio de competencia diaria.
Todos contra el clima
"El clima fue pésimo este año,” dice Steve Cox, director de la competencia. “Los atletas tuvieron que trabajar muy duro, y correr mucho más en este recorrido.” Los competidores cruzaron el Paso Furka en Suiza, de noche, y durante una tormenta de nieve, rodearon el Mt. Blanc mientras volaban a 4000 metros de altura, y lucharon contra fuertes vientos al final de la carrera a través de Francia.
La carrera obtuvo un impresionante seguimiento a nivel internacional, gracias a la oportunidad que brindó el “Seguimiento en Vivo”, a través de la página web oficial del evento, que mostraba la posición exacta de los atletas en los Alpes. Stefan Brocks, de Alemania, quien no pudo llegar a Mónaco dijo: “¡Fue realmente impresionante saber que diez mil personas te estaban viendo competir a través de sus computadores!”
Llegando a Mónaco
La pareja del parapentista debe caminar.