Por primera vez en su historia, La Paz fue testigo de una competencia tan extrema como la del Red Bull Descenso del Cóndor. Cuatro mil cien metros sobre el nivel del mar, 48 atletas, obstáculos naturales y fabricados; y una geografía única, hicieron de este Mountainbike Down

El domingo 27 de noviembre fue un día histórico en la escena deportiva de Bolivia. La Paz, en El Alto, fue el marco de lo que ha sido considerada la competencia de mountainbike downhill urbano más alta del mundo. Los 4,100 metros sobre el nivel del mar fueron el punto de partida para los 30 finalistas del Red Bull Descenso del Cóndor. Y la adrenalina y un circuito realmente demandante fueron los ingredientes necesarios para convertir a esta competencia en una de las más duras del continente. “Estoy emocionado. Además de ganar, estoy feliz de estar aquí. Me he divertido mucho. Me encantó el circuito porque tenía el nivel de otros eventos de Red Bull en el mundo. Pero este fue diferente por el gran drop, el balance, los saltos en las paredes y los diferentes paisajes de la ciudad. Definitivamente, la altitud jugó un rol muy importante. Aunque no lo crean, te agota, no sólo por la falta de aire, sino por la resistencia física”, dijo el joven campeón. 

UN CIRCUITO UNICO

Luego de cuatro meses de dedicado planeamiento, el sábado 26 de noviembre el circuito estuvo listo para las rondas de práctica de los 48 atletas inscritos en la competencia. Los obstáculos principales fueron los ofrecidos por la geografía del lugar: escaleras, saltos y paredes fueron zonas muy exigentes del circuito. Sin embargo, el drop y el balance al inicio fueron lo más difícil de enfrentar.

Sin embargo, no todos pudieron pasar las rondas de prueba. Lo duro del circuito hizo que algunos sufrieran algunas caídas fuertes que malograron sus bicicletas. Debido a eso, al día siguiente, sólo 41 corredores se hicieron presentes en la línea de partida. Eso lo tenía muy claro Bernardita Pizarro cuando bajó por primera vez el circuito: “Me pareció una pista muy exigente. Tiene una gran variedad de saltos y curvas y una combinación de escaleras, donde hay unas más empinadas que otras, junto a las rampas de exhibición y los carros. Lo que me pareció muy interesante fue la ubicación de la pista, realmente un lugar muy hermoso con una estructura de la ciudad que muestra toda su belleza”, dijo la campeona chilena quien compitió al mismo nivel que los varones obteniendo el octavo lugar.

CRÓNICA DE UNA COMPETENCIA

El domingo 27, a diferencia del día anterior, amaneció soleado. Un buen indicio pues durante las pruebas la lluvia hizo que el circuito estuviera resbaloso. Sin embargo, ya en la línea de partida, los nervios comenzaron a aflorar. A las 9:00 a.m. en punto se dio inicio a la ronda clasificatoria. 41 corredores se lanzaron uno a uno dispuestos a ocupar alguno de los 30 primeros puestos que les permitiría correr la final. Sólo 34 llegaron a la meta.

Con la adrenalina a mil, Mario Jarrín hizo el mejor tiempo (2.44.45), seguido por Kyle Strait (2.48.74) y Mauricio Jordán (2.50.15). Andrés Sotomayor de Ecuador y Yanik Wende de Bolivia ocuparon el cuarto y quinto lugar respectivamente.

Ya con los 30 mejores en la meta, a las 11:00 a.m. se dio la partida de la gran final. Sin respiración y con gran coraje, los atletas se lanzaron desde el Faro Murillo en lo que sería su última oportunidad de ocupar el podio. Los tiempos de los downhilleros fueron reñidos y, a pesar de las caídas, todos ellos demostraron muchísimo talento a la hora de superar los obstáculos del circuito. Sin embargo, Kyle Strait, de Estados Unidos (2.31.91), se llevó el primer puesto, aunque con casi cuatro segundos de diferencia con respecto al tiempo de Mauricio Jordán de Bolivia (2.36.48). “Fue una sensación bastante fuerte y el reto muy difícil debido al nivel tan alto de los pilotos. Estoy contento porque el tiempo que lideró la competencia está a 4 segundos del mío”, comentó un emocionado Mauricio Jordán.

Mario Jarrín de Ecuador hizo un tiempo de 2.40.81, seguido por Yanik Wende de Bolivia (2.46.86) y Andrés Sotomayor de Ecuador (2.47.49). “Me quedé muy contento de haber ocupado el podio. Estoy feliz de haber venido para hacer lo que me gusta. La pista estuvo buenísima. Me encantaron los saltos, las paredes, el gran drop y el sol”, comentó Mario Jarrín, actual bicampeón panamericano de la disciplina.

Finalmente, y a pesar de que no todos pudieron llevarse algún premio, los corredores lograron superar uno de los circuitos más difíciles del mundo así como vivir una experiencia profesional única.

Andres Rojas
Andrés Sotomayor
Patricio Crooker
Mario Jarrín de Ecuador