Las vivencias arquitectónico-culinarias en el Hangar-7 se complementan con una técnica avanzada como el foyer de Doppler en la planta baja –donde el visitante se familiariza con el llamado efecto Doppler– y con cultura, ante todo en forma de exposiciones que cambian a menudo.
Entre otras cosas han causado fascinación hasta ahora la singular colección de fotografías de los hermanos Wright hechas en los primeros días de la aviación, así como las grandes esculturas y pinturas del famoso artista tirolés Jos Pirkner. Otro punto culminante fueron los objetos voladores de máxima inspiración del artista belga Panamarenko, de renombre internacional, expuestos en el verano de 2004.
Entre otras cosas han causado fascinación hasta ahora la singular colección de fotografías de los hermanos Wright hechas en los primeros días de la aviación, así como las grandes esculturas y pinturas del famoso artista tirolés Jos Pirkner. Otro punto culminante fueron los objetos voladores de máxima inspiración del artista belga Panamarenko, de renombre internacional, expuestos en el verano de 2004.
Eventos de categoría extra
Gracias a su interesante arquitectura, a su ubicación y, no en último lugar, a su tamaño, el Hangar-7 es también perfectamente apto para acoger grandes eventos del tipo más diferente, lo que quedó demostrado de forma impresionante con su inauguración el 22 de agosto de 2003: en el centro de este escenario aéreo estaba el „Taurus Rubens“ y el cuarteto de cuerda de Karlheinz Stockhausen ejecutado en helicóptero en el marco de los Festivales de Salzburgo. El Hangar-7 ha sido desde entonces escenario de numerosos eventos que abarcan desde presentaciones de marcas internacionales hasta reuniones de políticos o científicos de alto rango. A ello contribuye también la atmósfera reinante en el hangar: tiene inspiración técnica y artística y emana inspiración.