El mono de alas es casi tan antiguo como el paracaidismo deportivo. Tuvo un primer desarrollo entre los años 30 y 50, coincidiendo con la aparición de los primeros espectáculos aéreos en EE.U. Pero 70 de los 72 pioneros murieron en el transcurso de alguna exhibición aérea en esos años.
Por su peligrosidad, esta disciplina cayó en el olvido hasta que en los 80 Patrick de Gallardon, innovador paracaidista francés responsable también del skysurf (caída libre amarrado a una tabla similar a las de surf), adaptó los monos a las tecnologías modernas. Fabricó alas que unían brazos y piernas con las técnicas de entrada de aire propias del paracaídas. Avanzó notablemente, pero también murió probando su invento. “Hemos vivido desde dentro el desarrollo de los monos”, explica Santi Corella. “Nadie nos ha dado consejos, ya que no nos hemos podido basar en las experiencias de otros. Hemos ido probando, analizando nuestros rendimientos, descubriendo fallos y mejorando. El resultado son unos trajes más estables, más cómodos en vuelo y mucho más maniobrables.”Quinta generación de trajes
Los trajes actuales, la quinta generación desde su primer reto, tienen una membrana que une brazos y piernas y consigue minimizar notablemente la caída. Mientras que en un salto normal la velocidad de caída suele rondar los 200 km/h, y en el mejor de los casos se alcanza una velocidad horizontal aproximada de 30 km/h, el mono con alas reduce la velocidad de caída a 60 km/h, y permite avanzar horizontalmente a un promedio de 170 km/h., alcanzándose incluso velocidades de hasta 260 km/h.Técnica de vuelo
La técnica de vuelo también difiere mucho del paracaidismo tradicional. “Una vez que saltamos, tenemos que adoptar la posición de vuelo y tratar de mantenernos rígidos y en tensión para lograr el máximo rendimiento”, indica Álvaro Bultó. Algo tremendamente agotador, ya que la duración de cada uno de sus saltos ronda el antiguo récord Guinnes de caída libre (actualmente en posesión del Proyecto Alas), durante mucho tiempo en poder del americano Joe Kittinger, que en 1960 cayó durante 4:36 min. ataviado con traje de astronauta y que prácticamente alcanzó la velocidad del sonido en su caída.
Vincent Van Laethem.
Tercera generación del Mono de Alas.
Tercera generación del Mono de Alas.
Vincent Van Laethem.
Cuarta generación de los trajes.
Cuarta generación de los trajes.