Desde que es un niño Ramón sabe lo que es el mar, cómo tratarlo y respetarlo. Siempre quiso ser surfer y nunca dudó de ello, pero estudió Cocina Internacional dejando a sus padres tranquilos, para así comprometerse de lleno en este deporte que es su filosofía de vida.
Ramón Navarro nació el 21 de octubre de 1979, en Pichilemu, Chile. Su madre: ama de casa y de un negocio. Su padre: pescador. A los 7 años aprendió a nadar y a bucear. Iba con su padre a todos lados, el mar era su fiel amigo. Todos pensaban que de seguro sería un amante de los deportes acuáticos pero nunca que viviría de uno de ellos. Así que mientras a los 12 años aprendía mirando como surfeaban los extranjeros, por otro lado seguía con sus responsabilidades académicas. A los 13 ya surfeaba y junto a amigos y chicos más grandes que practicaban este deporte, Navarro comenzó a entender el significado del surf y cómo influiría en su vida.
A los 18 años todo cambió. Después de estudiar y empezar a recibir auspicios, sus padres se dieron cuenta de que podía vivir de este deporte y que su hijo era muy bueno, con un potencial innato. Fueron y son de gran importancia en su vida. “Creo que lo más importante que me han enseñado mis papás es a ser humilde ante todo”, confiesa.
“Lo que más me gusta hacer es correr olas grandes, ya sea con motos en Tow in o sin ellas”, nos cuenta el campeón nacional de Surf de Chile. Ahora habla con palabras mayores y no es precisamente por su título nacional. Ramón es especialista en buscar olas grandes y la encontró en Chile en junio de 2004. Es “La Bestia”, ola de 7 metros ubicada en Iquique. Este hecho marcó un antes y un después en el surf chileno. Ahora la escena mundial sabe perfectamente que en Chile existe Ramón Navarro, quien corrió una de las olas más peligrosas del mundo y que está en busca de otra aún mayor. “No es fácil acertarle a tantos factores. La ola, el viento, la marea, los corredores …todo era importante y, en este caso, todo se dio como si estuviera en nuestras manos”, afirma después de haber corrido La Bestia.
¿Qué es Tow-In?
Es la modalidad de surfear olas de gran volumen, arrastrado por una moto de agua para llegar a la instancia crucial antes del quiebre. Es justamente la licencia para poder utilizar estas motos lo que Ramón adquirió en un curso en Hawaii, a comienzos de enero.
Si de desafíos se trata, Ramón no tiene límites. Es pionero en expediciones realizadas para encontrar olas grandes. Para esto, es de vital importancia la licencia para manejo de motos de agua. Y ahora que la tiene, no lo parará nadie.
Ya está inscrito para el Tour Nacional 2007, que trae dos premios: la tarjeta de invitación (wild card) para competir en el mundial de la Association of Surfing Professionals (ASP), en junio, y la opción de finalizar “top ten” y poder actuar en el Torneo de Maestros, etapa que cierra la temporada criolla en diciembre, posiblemente en la Isla de Pascua.
También estará participando en el circuito mundial de Tow – In, con fechas en Hawai, México, Chile y otros países que están por confirmar. Además, competirá en el Circuito Mundial (WCT) con una fecha en Arica, Chile y en los Panamericanos que se llevarán a cabo en Iquique, Chile en noviembre.
Así como son pocos los minutos que Ramón está arriba de una tabla y recorre el mar con su cuerpo, así también son muchos los años que quedan para seguir viviendo incontables experiencias. “No me veo haciendo otra cosa. Quiero seguir explorando, realizando proyectos como el de La Bestia. El surf refleja cómo elegí hacer mi vida. Bueno, y fuera del deporte, me veo en una casa en Pichilemu, rodeado por el mar y con mi tabla al lado”, finaliza. Todavía hay mucho por descubrir, mucho por surfear y, sin duda, Ramón Navarro seguirá en su búsqueda.
Ramón Navarro nació el 21 de octubre de 1979, en Pichilemu, Chile. Su madre: ama de casa y de un negocio. Su padre: pescador. A los 7 años aprendió a nadar y a bucear. Iba con su padre a todos lados, el mar era su fiel amigo. Todos pensaban que de seguro sería un amante de los deportes acuáticos pero nunca que viviría de uno de ellos. Así que mientras a los 12 años aprendía mirando como surfeaban los extranjeros, por otro lado seguía con sus responsabilidades académicas. A los 13 ya surfeaba y junto a amigos y chicos más grandes que practicaban este deporte, Navarro comenzó a entender el significado del surf y cómo influiría en su vida.
A los 18 años todo cambió. Después de estudiar y empezar a recibir auspicios, sus padres se dieron cuenta de que podía vivir de este deporte y que su hijo era muy bueno, con un potencial innato. Fueron y son de gran importancia en su vida. “Creo que lo más importante que me han enseñado mis papás es a ser humilde ante todo”, confiesa.
“Lo que más me gusta hacer es correr olas grandes, ya sea con motos en Tow in o sin ellas”, nos cuenta el campeón nacional de Surf de Chile. Ahora habla con palabras mayores y no es precisamente por su título nacional. Ramón es especialista en buscar olas grandes y la encontró en Chile en junio de 2004. Es “La Bestia”, ola de 7 metros ubicada en Iquique. Este hecho marcó un antes y un después en el surf chileno. Ahora la escena mundial sabe perfectamente que en Chile existe Ramón Navarro, quien corrió una de las olas más peligrosas del mundo y que está en busca de otra aún mayor. “No es fácil acertarle a tantos factores. La ola, el viento, la marea, los corredores …todo era importante y, en este caso, todo se dio como si estuviera en nuestras manos”, afirma después de haber corrido La Bestia.
¿Qué es Tow-In?
Es la modalidad de surfear olas de gran volumen, arrastrado por una moto de agua para llegar a la instancia crucial antes del quiebre. Es justamente la licencia para poder utilizar estas motos lo que Ramón adquirió en un curso en Hawaii, a comienzos de enero.
Si de desafíos se trata, Ramón no tiene límites. Es pionero en expediciones realizadas para encontrar olas grandes. Para esto, es de vital importancia la licencia para manejo de motos de agua. Y ahora que la tiene, no lo parará nadie.
Ya está inscrito para el Tour Nacional 2007, que trae dos premios: la tarjeta de invitación (wild card) para competir en el mundial de la Association of Surfing Professionals (ASP), en junio, y la opción de finalizar “top ten” y poder actuar en el Torneo de Maestros, etapa que cierra la temporada criolla en diciembre, posiblemente en la Isla de Pascua.
También estará participando en el circuito mundial de Tow – In, con fechas en Hawai, México, Chile y otros países que están por confirmar. Además, competirá en el Circuito Mundial (WCT) con una fecha en Arica, Chile y en los Panamericanos que se llevarán a cabo en Iquique, Chile en noviembre.
Así como son pocos los minutos que Ramón está arriba de una tabla y recorre el mar con su cuerpo, así también son muchos los años que quedan para seguir viviendo incontables experiencias. “No me veo haciendo otra cosa. Quiero seguir explorando, realizando proyectos como el de La Bestia. El surf refleja cómo elegí hacer mi vida. Bueno, y fuera del deporte, me veo en una casa en Pichilemu, rodeado por el mar y con mi tabla al lado”, finaliza. Todavía hay mucho por descubrir, mucho por surfear y, sin duda, Ramón Navarro seguirá en su búsqueda.
Alfredo Escobar
Ramón Navarro en Pichilemu
Ramón Navarro en Pichilemu