El Red Bull Kite Punks ha llegado a su fin, coronando a Aaron Hadlow como el nuevo Sid Vicious del kite surf extremo. Hadlow consiguió batir al otro gran favorito, el holandés Ruben Lenten, y se llevó el trofeo en forma de vinilo que le acredita como el rider más punkie. Y es que, cuando se habla de dos campeones mundiales como ellos, las diferencias son muy estrechas. El tercer clasificado fue el también británico Robert Neal. Y el resultado ha sido fruto de la votación del resto de riders, pues en esta prueba los jueces son los propios deportistas participantes.
Desde el martes 27 de marzo, los diez mejores riders de la escena mundial de kite surf se reunieron en la playa de la Isla del Ciervo (La Manga, Murcia) para afrontar un desafío inédito hasta el momento: atacar a gran velocidad un circuito de obstáculos, formado por rampas, wall-rides y sliders, efectuando las maniobras más arriesgadas y vistosas. ¿Por qué le hemos llamado Red Bull Kite Punks? Pues porque hay que ser el más atrevido, el más innovador, el más intrépido y, en definitiva, el más punkie, para encarar una rampa de dos metros de altura mientras te deslizas con tu tabla y tu kite a gran velocidad, realizas una maniobra imposible (giros de 360, 720 o 900 grados en el aire), preparas el aterrizaje y sales intacto para encarar el siguiente obstáculo.El Red Bull Kite Punks es una prueba reservada a los mejores riders del kite surf mundial. Y en La Manga se reunió la élite de un deporte joven que todavía tiene mucho que decir. Como comentaba el campeón mundial Ruben Lenten, “se trata de llevar al kite surf hasta sus propios límites, planteando una competición inédita hasta el momento en todo el mundo, intentando innovar, crear una nueva disciplina y explorar nuevas posibilidades”. Y es que esta es la segunda edición de esta prueba (la primera se celebró el año pasado en Holanda, donde también ganó Aaron Hadlow), y no hay ninguna otra competición de kite surf en el mundo en la que a los riders se les rete con un circuito de obstáculos como el del Red Bull Kite Punks. Una rampa kicker de dos metros (que los lanzaba a más de cuatro metros de altura), varios sliders (deslizadores), en los que se hacía muy difícil completar una maniobra completa, y otras como The Whale (La Ballena), mezcla de las dos anteriores, extremadamente exigente, pues sin una buena entrada, la salida se complicaba enormemente y solía terminar mal. Se trata de una mezcla de los mejores trucos y maniobras de otros deportes de tabla y deslizamiento y disciplinas de Freestyle con la habilidad y técnica necesaria para manejar una cometa de kite en dura lucha contra el viento.
A pesar del gran nivel mostrado por todos los deportistas, la victoria de Aaron Hadlow fue indiscutible. Ha ganado por su constancia en el uso de todas las rampas y su evolución diaria a la hora de pulir los trucos. El inglés estaba encantado: “Ha sido una semana fantástica, compitiendo en un circuito increíble con mis mejores amigos. Y encima he ganado. ¿Qué más puedo pedir?”. Y es que Hadlow deslumbró con algún truco asombroso, como un 720 y un 900 (dos vueltas completas y dos y media respectivamente sobre sí mismo, pasándose la barra del kite por detrás de la cintura). “Me dediqué sobre todo al wall-ride, al A-Frame, y a los dos kicker, pero el 900 sobre el wall-ride fue lo máximo…”. Al igual que el resto de riders, Aaron reconoce que esta nueva modalidad de kite surf está dando sus primeros pasos y que, de momento, no se sabe hasta donde podrá llegar en pocos años. “Está claro que algo nuevo está naciendo, habrá que seguir de cerca el desarrollo de nuevos obstáculos, trucos, etc, pero yo nunca había pensado que iba a poder hacer las cosas que hemos visto aquí esta semana, ¡ha sido una locura!”.
Aaron Hadlow
Aaron Hadlow
Los tres 'punkies' en el Hummer-podio