Encabezando las finales de las cinco paradas del AST Dew Tour en Octubre de 2006, Daniel Dhers le estaba pisando los talones al líder general en BMX en Parque por tan sólo diez puntos; decir que Daniel estaba teniendo un buen año era bastante obvio. Totalmente desconocido fuera de sus prácticas de verano en el campamento de Woodward, en Pennsilvania, el Venezolano fue la revelación en este circuito de competencia Estadounidense durante el 2006, consiguiendo cuatro podios durante el tour y también obteniendo medalla de bronce en los X Games. "Quería estar entre los mejores diez del año", recuerda Daniel. Al finalizar la temporada del AST Dew Tour, estaba compitiendo en puntos con Scotty Cranmer y Ryan Nyquist, así que pensé "Si las cosas salen mal, al menos quedaré tercero". "Mi familia y amigos estuvieron ahí, así que pude pasarla bien durante la competencia sin estresarme mucho con la competencia". Daniel ganó la ronda final del AST Dew Tour, se llevó el título y se lanzó al estrellato en el BMX.

DE VENEZUELA A ARGENTINA

Creció en Caracas, Venezuela, y se paseó por diferentes deportes como el karate, el básquetbol, hasta que algunos de sus vecinos compraron bicicletas. "Yo no podía mantener el equilibrio", recuerda él. "A los 12 años de edad, comencé a montar bicicleta por primera vez, y sólo para pasarme un rato con ellos". Eventualmente conoció un grupo de corredores de BMX, que lo llevaron al Skatepark local– un parque especial para patinetas y bicicletas-. Dio sus primera vueltas alrededor del parque el 4 de febrero de 1998, una fecha que recuerda con gran facilidad. "Me mareé montando por las rampas", dice él, "pero en realidad me gustó, así que empecé a ir todos los días". Desafortunadamente, el parque cerró unos años después, y Daniel se vio forzado a ir a las calles para practicar sus técnicas y mejorar sus habilidades en la bicicleta.

 

Cuando Daniel cumplió 16 años, sus padres recibieron una oferta de trabajo en Buenos Aires, Argentina y allí se fueron. "Al principio fue difícil; no conocía a nadie. Sin embargo, había un Skatepark ahí y eso me ayudó mucho porque había más deportistas y rampas más grandes. La gente ya hacía los flips (vueltas hacia delante o atrás); era un nivel completamente distinto. Comencé a ir todos los días, todo el día. Realmente me enfoqué en lo que hacía". Lamentablemente, el parque eventualmente también cerró y Daniel volvió a las calles en su bici, o se iba a un parque que quedaba a una hora y media de distancia en tren.

 

DE ARGENTINA A... ¿PENNSYLVANIA?

La constante falta de lugares donde practicar llevó a Daniel a soñar en la posibilidad de rodar en Woodward, la Meca de las rampas, en Pennsilvania. La oportunidad de conocer a un residente de Woodward, el profesional Tom Stober, en un demo en Suramérica en 2003, resultó en una invitación para ir al campamento y Daniel sacó provecho de ello en 2004. En principio se iba a quedar dos semanas, pero lo disfrutó tanto que terminó quedándose casi todo el verano.

 

Volvió en 2005, pero llegó muy tarde para alistarse en los eventos clasificatorios para las competencias de esa temporada. La desilusión se convirtió en motivación, y así Daniel entrenó en el campamento sin parar, luego motivado por uno de sus primeros héroes, la leyenda del BMX Jamie Bestwick. "Él me exigía todo el tiempo", dice Daniel. "Me veía intentando algo en la piscina de entrenamiento (llena de goma espuma) y decía 'Tienes que aterrizar bien ahora mismo'. Yo quería esperar, pero luego pensé 'Ok, él es Jamie Bestwick, debe tener razón', y terminaba haciéndolo bien al primer intento. Si él ahora me dijera que puedo lanzarme desde el quinto piso de un edificio y aterrizar en mis pies, probablemente lo intentaría".

 

Hacer esa maniobra, probablemente, no sea una completa locura, dada la precisión que tiene Daniel en la pista. Puede hacer los tailwhips dormido, y también combinados con diferentes variaciones, muchas de las cuales sólo él puede hacer. Se mantiene arriba con sus trucos de competencia practicando constantemente y exigiéndose mucho, siempre esforzándose más. "En realidad no pienso en el factor miedo. Después de rodar por tanto tiempo, está ahí, pero uno sabe cómo controlarlo".

 

El control y la consistencia de Daniel están, en efecto, de vuelta en este 2007. Ha quedado entre los tres primeros lugares en sus primeras 4 competencias internacionales este año, incluyendo el triunfo en los Asian X-Games y en la apertura del AST Dew Tour, así que está en camino de repetir su título. "Quiero estar entre los tres primeros lugares de la clasificación en todas las competencias que asista este año", dice, "y sería muy bueno ganar los X Games".

 

CASA EN CAMINO

Daniel pasa la mayor parte del año en Los Estados Unidos, bien sea en Woodward o en Greenville, North Carolina, donde espera comprar una casa para finales de año. Los meses de invierno, que no son temporada de competencia, los divide entre Caracas y Buenos Aires, pero el tiempo es muy corto. "Ahora trato de conseguir mi motivación en mi familia, porque están muy lejos", se lamenta. "Pienso que si voy a tener que estar lejos de ellos, mejor hago que valga la pena. Es difícil estar tan lejos de la familia por tanto tiempo".

 

Su sacrificio ciertamente está rindiendo frutos. "Ahora, si quiero comprar algo", dice, "lo puedo hacer; no se lo tengo que pedir a mis padres". De hecho, Daniel compró un auto nuevo en su última visita a Argentina, y se lo dejó a su madre cuando regresó a Los Estados Unidos.

 

DHERS Y SU SUEÑO

La vida de Daniel ha cambiado muy rápidamente y de forma muy significativa. Cuando se le pidió que dijera cuál es la mejor parte de su reciente éxito, no es el viajar, el dinero o la fama lo que señaló. El algo mucho más personal. "Estoy cumpliendo mi sueño", dijo. "La gente me decía que no podía hacer esto o aquello, así que probé que estaban equivocados y eso me hace sentir bien. Ahora sé que si me concentro en algo, puedo hacer lo que quiera".

Mark Losey
Justin Kosman
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