El americano Mike Mangold (Equipo Cobra) ganó la carrera del Red Bull Air Race World Series celebrada en Budapest, venciendo a su compatriota Kirby Chambliss (Equipo Red Bull) en una emocionante prueba sobre el río Danubio presenciada por medio millón de espectadores. Mangold logró su tercera victoria en lo que va de temporada y también el liderato en la clasificación general, hasta ayer en manos del británico Paul Bonhomme (Equipo Matador).
Mangold, ganador de las Red Bull Air Race World Series en 2005, impresionó al público que se había acercado a las orillas del Danubio para celebrar la fiesta nacional de Hungría con una ronda impecable a través de un circuito compuesto por 15 puertas, que comenzaba y terminaba con una pasada espectacular por debajo del famoso Puente de las Cadenas. Mangold consiguió un tiempo de 1:12.85. Paul Bonhomme obtuvo el tercer puesto.“Hemos ganado 2 carreras seguidas pero aún quedan otras tres, así que tenemos que mantener esta racha. Para esta carrera ajustamos un motor nuevo y va casi perfecto. Todavía tenemos que trabajar en una cosilla antes de la carrera de Oporto. El avión va francamente bien. Así que yo sólo tengo que volar bien y es fácil, el avión gana por mí”, comentaba Mangold.
Mike Mangold lidera ahora las Series con 36 puntos por delante de Bonhomme, la sorpresa de la temporada, que ahora queda relegado a segundo lugar, con 35 puntos, después de haber estado en cabeza durante prácticamente toda la temporada. Aunque su comienzo fue lento, Mangold ha ganado 3 de las cuatro últimas carreras: Estambul, Londres y Budapest.
Los 13 pilotos de la Red Bull Air Race alcanzaron velocidades de 400 km/h y fuerzas de hasta 10 G en las rondas eliminatorias, que volaron sobre el circuito de carrera que se extendía justo enfrente del Parlamento húngaro. Budapest ha marcado el comienzo de la fase decisiva de las Red Bull Air Race World Series. Las tres últimas pruebas de las Series Mundiales se disputarán en Oporto, San Diego y Perth.
Mike Mangold, camino de la victoria en Budapest
Nigel Lamb ante el imponente Parlamento húngaro
Peter Besenyei