Gustavo Tello, de 27 años, hubiese sido, sin duda, un prometedor jugador de las grandes ligas del fútbol. Cuando tenía 16 años formó parte del equipo “El Nacional” de Quito, una de las ligas más importantes y prestigiosas del país. Pero su sueño se vio truncado cuando, a la edad de 17, Gustavo sufrió una lesión irreparable en sus meniscos. Y fue por eso que incursionó en el freestyle, su fuente actual de trabajo.
Nacido en 1980, en Esmeraldas, Ecuador, ciudad conocida por albergar futbolistas con gran talento, Gustavo empezó a mostrar su pasión por el fútbol cuando tenía tan sólo 8 años. A los 16 emprendió su viaje a la ciudad de Quito, donde se quedó viviendo. Padre de dos hijos, cuando se enteró de que podía participar en la competencia nacional de Red Bull Reacción no lo pensó dos veces: era su oportunidad para demostrar que poseía mucho talento y destreza con el balón.Su entrenamiento es diario ya que brinda espectáculos en las calles de la capital del país por los que percibe una remuneración que le permite llevar el sustento a su hogar. Sus nuevos trucos y maniobras surgen de su imaginación.
A partir del día en que ganó la eliminatoria ecuatoriana de Red Bull Reacción, Gustavo no ha dejado su rutina de entrenamiento. “Para ser un buen freestyler debes tener mucha dedicación, paciencia y concentración. He dejado el nombre de mi país muy en alto. Es mi sueño hecho realidad”, comenta Gustavo.
Alfredo Escobar