Gastón Acurio no es ningún político pero a pesar de ello, su revolución gastronómicocultural en Perú se ha extendido ya a todo el mundo en un sentido altamente político.
Aquí descubre un país, que ya ha vivido muchas civilizaciones y olas de inmigrantes, a sí mismo y a su cultura de nuevo y lo comparte con el mundo. Lo mejor de ello es que no se trata de una tendencia de moda sino de una transformación persistente que abarca todas las capas sociales. Perú se asegura así con orgullo y aprecio un lugar fi jo a largo plazo en el mapa culinario. Innumerables nuevos restaurantes y escuelas de cocina abren sus puertas porque cada día son más los peruanos que descubren la preparación de platos peruanos como su devoción profesional. Los cocineros peruanos también atraen la atención en el extranjero. Precisamente en Estados Unidos se interesan muchos periodistas por el mundillo gastronómico de Perú. Ello se debe también a que algunos excelentes restaurantes peruanos han abierto sus puertas en Seattle, San Francisco y Washington D.C. En el centro de este boom están un hombre y una mujer. Astrid y Gastón se llama el restaurante que Gastón Acurio y su esposa alemana Astrid abrieron en Lima en 1994. Ambos disfrutaron su formación profesional en Paris donde también se conocieron y enamoraron. Al principio ofrecían exclusivamente cocina francesa siguiendo el lema: „sólo es bueno lo que es francés“. En cinco años de crecimiento orgánico se volvieron a redescubrir los dones gastronómicos de su país como anticucho (pincho de carne), sanguche (emparedado), cebiche (plato de pescado) y tacu tacu (arroz y judías). Durante ese tiempo habla mucho con campesinos, ganaderos y pescadores de su país y establece relaciones comerciales con ellos. En 1999 tiene lugar el „outing“ como cocinero peruano: el cocina en Perú con ingredientes peruanos, según costumbres y recuerdos peruanos. Esta recuperación de identidad realizada paso a paso se transmite fi nalmente a todo el país. Ello demuestra que el ingenioso cocinero y empresario Acurio ha sabido interpretar bien los signos de su tiempo que el mismo ha creado apostando por Perú tanto desde el punto de vista gastronómico como social. Gastón Acurio es hoy día algo así como el Jamie Oliver de Perú, incluso supera al inglés en su omnipresencia mediática, compromiso social y espíritu empresarial. Los conocimientos de que dispone quedan demostrados con el homenaje al nombrarle empresario latinoamericano del año 2005 por la correspondiente revista económica similar al „The Economist“ en Europa. El peruano no cree en las modas y es más bien un desarrollador de estructuras y plataformas que alguien que busca lo sofi sticado. No quiere que su restaurante quede sometido al espíritu del tiempo sino que sirva para enriquecer diariamente a las personas que viven en sus alrededores. Y ello no sólo en Perú. Hoy día hay ya restaurantes Astrid y Gastón en Quito, Santiago de Chile, Caracas, Bogota, Panamá City, México City y desde hace poco también en Madrid. La energía con la que Acurio realiza sus visiones lo demuestra el gran número de proyectos: en 2003 inaugura en Lima „t’anta“ dedicado a las delicias gastronómicas a precios asequibles para cualquiera, casi una especie de bistro para los peruanos. Y también esa idea promete ser una historia de éxito: en Lima acaba de abrirse el cuarto „t’anta“. En 2005 funda „La Mar“, una „cebicheria“ peruana contemporánea con la que Acurio quiere exportar el concepto de „cebiche“ (especialidad peruana depescado) a todo el mundo. En septiembre de 2007 inaugura la primera escuela de cocina con acceso gratuito en Pachacutec, uno de los barrios más pobres de Lima, que patrocina y gestiona su empresa. Su gran visión es convertir a la cocina peruana en una marca mundial que aporte bienestar a todo el país. Su sueño personal de tener un pequeño hotel-restaurante en el campo, en la
falda de una montaña, tiene en comparación con ello rasgos casi románticos. Hay que esperar que Gastón no cumpla demasiado pronto su sueño para que podamos disfrutar más tiempo de sus ideas.
Helge Kirchberger
Gastón Acurio, chef invitado en septiembre
Gastón Acurio, chef invitado en septiembre
Hangar-7
Valeria Figallo
Valeria Figallo